miércoles, 10 de abril de 2019

LA MALDICIÓN DE MÉDANO BLANCO autor CARLOS ALBERTO BONSERIO


CAPITULO PRIMERO

      Normalmente vemos las cosas convencionalmente. Y la mayoría pensamos, actuamos, hablamos, nos cortamos el pelo y vestimos de la misma manera, como por sumisión unicelular a la tentativa social de una identidad, sino que también vemos lo que se considera como conveniente de ver. Resulta casi ortodoxo asegurarle a un niño que un perro es un perro, y preguntarle a un necio si una manzana es una manzana o a un poeta por el mar. Era interesante caminar por la calle y observar lo que nos rodea, uno se preguntaba a que se parecían todas esas cosas sino me hubieran enseñado a ver perros, manzanas y casas allí donde hay perros, manzanas, mar y casas.
     Era cierto que para una observación superior, los objetos no son más que exigencias locales, uniéndose sin distinción unos con otros en un gran todo global. Y aquí estábamos con los datos que se contaban que eran numerosos, avalados por los integrantes del mundo interno.

Varios hechos se concatenaron para que en la Argentina, al fin y al cabo el centro espiritual de  la tierra, se llevara en toda su magnitud el secreto de médano blanco. Siempre había una constante la aparición de Che Tangazo o algunos de sus parientes.
Los libros históricos jamás se equivocaron cuando recordaban que Eustaquio Díaz Vélez (hijo) propuso donar las tierras que su padre había recibido por enfiteusis por haber participado de la guerra. La condición que la ciudad llevara su nombre de su padre, a lo que se oponía Ángel Murga.  
En fin a Murga le dijo, no le colocas el nombre de mi familia tu gente no verá jamás el Mar.
El mismo problema pero de mayor envergadura ocurrió en Quequén



Bahía blanca, octubre 6 de 1944

El sudoeste de Buenos Aires tuvo aquel año una extraña primavera. La lluvia y el granizo se apropio de toda la zona, causando inundaciones con numerosas perdidas en los sembradíos incipientes. Las lagunas de las encadenadas desbordaron y pueblos enteros se sumergieron debajo de las aguas.
El padre de Che Tangazo, Marcelo Cayetano Octavio Pascual Monturro, un estudioso y experto observador astronómico que de Italia, mas preciso Roma, llegó al país allá por el año 1900 realizó cientos de avistamientos y obtuvo referencias sobre distintas flotillas de naves que penetraron en nuestro espacio aéreo.

Los alemanes 1945

Luego de las crisis de la primer guerra mundial, Alemania se reorganizo en todo sentido, social, político, económico y su tecnología sufrió una transformación muy grande gracias a la ayuda de los intro terrestres.

Quequén , 8 de octubre de 1963
Una lancha naufrago cerca de la costa luego de un feroz temporal, falleciendo casi todos los marineros, entre ellos se encontraba...

Necochea, septiembre de 1981

La estación de Necochea parecía una funeraria. No salían trenes y los que habían entrado quedaron inmovilizados. El habitual clamor y el metálico estrépito de los vagones habían dejado paso a un tenso y precario silencio. Las ventanillas de venta de pasajes estaban cerradas hasta nuevo aviso. Por todas partes había carteles escritos con tiza que el servicio de ferrocarril estaba suspendido hasta nuevo aviso. Los carteles estaban firmados por la dirección.
¿Qué había ocurrido?
Hubo un gran intento de parte de las autoridades del concejo asesor quienes en combinación con el ambicioso Intendente Municipal, querían nuevamente reflotar la fundación una ciudad costera en la zona basándose en los planos primitivos de Gariboto.
La represalia de los introterrestres no se hizo esperar.
Una gran corriente de agua que desemboco en el río Quequén derribó todos los puentes que unían ambas ciudades, ente ellos el del ferrocarril. Además, trajo una extensa inundación a parte de la ciudad; azotando sobremanera el Puerto de Quequén.
Los trenes deberían salir de un apeadero a orillas del río. Al apearse, Che Tangazo, había regresado en el tiempo y notó el pánico que impregnaba en el ambiente. Se podía palpar en todo el apeadero, llamado Necochea - Quequén de corrido. Che Tangazo miraba a toda la gente con la arrogancia del poder incontestable. No tenía más que mirar a un hombre o una mujer para que ésta persona se encogiera, desviase la mirada y siguiera su camino mansamente, con la cabeza gacha.

Córdoba 23 de septiembre de 1978

Durante el partido del mundial entre Brasil y Escocia en la ciudad de Córdoba se produjo un hecho inexplicable. Un corte general de luz azotó a toda la ciudad menos en el estadio de fútbol
Buenos Aires, Abril de 1982
El General Fortunato Galtieri, mediante una acción de combate recuperó las Islas Malvinas que estaban en poder de Inglaterra.


Medano blanco abril de 2000

domingo, 16 de diciembre de 2018

NUESTRO JURADO INTERNACIONAL LA CUBANA CLARA LECUONA VARELA Y SUS MICROCUENTOS




El basurero

Fueron creados para ser exploradores, pero cuando no quedó mucho qué explorar se aficionaron a jugar cada día en el basurero, como si les fuera en ello la vida. Aunque a decir verdad habían olvidado qué significaba esa palabra y todo lo demás. Una mañana Lía lanzó un chillido de alegría, uno de los niños se acercó pero ella le mostró los colmillos, él se alejó sin dar la espalda y luego corrió a alertar a los demás. 
Lía era probablemente la más aniñada del grupo, creada en la primera generación, sus movimientos eran lentos pero conservaba todos sus recuerdos a diferencia de los demás. La mayoría de los adultos prefirió mantenerse como eran, pero replicaron a sus hijos. Así vivieron en paz, hasta el día en que comenzaron a olvidar. No ella.
Todo comenzó durante la primera invasión, niña no tengas miedo le decían cuando la llevaron con el resto de los niños supervivientes. Al principio lloró pero después se resignó y aceptó lo inevitable. Cada día al amanecer exploraba cada sitio abandonado buscando alimentos y medicinas. Hasta hoy en qué al fin encontró algo.
Se arrastró hasta el albergue y lo cerró por dentro, con lo que había encontrado tenía para una semana de entretenimiento. El grupo de niños llegó hasta ella y trató inútilmente de romper la puerta. Ella les indicó con una mano el basurero y corrieron hacia la gran recámara olvidándola por completo.
Se ocupó entonces de proyectar la oleografía que más feliz la hacía, esa en la que vestida con un mono deportivo y unas trenzas jugaba con una muñeca tan rubia como ella, había una cestica con muchos caramelos y confituras de todo tipo. Que desagradable son los recuerdos, se dijo mientras masticaba con trabajo.
Afuera el grupo de niños, también mascaba, sus padres ya no sabían igual pero se parecían bastante a los caramelos duros.


Declaración de principios

He vivido muchas vidas 
y en cada una de ellas he sido feliz.
Ello no me exonera de haberme equivocado
e insistir.
Las tentaciones son abalorios,
simbología de lo que en algún momento fui repetidas veces.
Al final solo he conservado una flor,
una pequeña flor que brilla 
cuando en el cielo se abren las estrellas.
Ya lo he dicho:
lo diminuto se vuelve trascendente.
He declarado mi libertad de ser libre,
resguardo mi memoria en las raíces, 
en el verde y leve color de los pétalos. 
Miro hacia el cielo y burbujea,
acaso también soy yo una burbuja 
y doy vida a todo lo que me conforta.
Al final nada quedará 
salvo esa flor, sobre la que detendré el camino.
Para morir de pie. 
Única
Invencible
Maravillosa
¡Sola!


jueves, 22 de noviembre de 2018

COSTA DORADA - CAPITULO SEGUNDO

- Mira Rolo, normalmente no firmo el conforme de las cartas. Acepté esta carta pues venía con tu nombre. Casi hago un bollo y la tiro de inmediato al cesto de basura, pero recapacite pues jamás fuiste mentiroso y decidí llamarte. Eso si luego la destruí. Me asombró que no querías que figure tu nombre.¿No estarás exagerando? No estoy de humor para chismes, ni tengo tiempo. - Ante tales enigmas Freddy le preguntó: ¿No seguirás asociado como en los viejos tiempos con el ruso Jativ, el viejo Salvador o con el lobo Innocenti, el tano ese que decía ser primo hermano de Musolini, y venís con negocios ilusiorios?
 - Te digo que no, en serio ¡Te lo juro! Esa étapa de castillos en el aire quedó atrás.
-  Aja, entonces, ¿has descubierto algo que, en tu opinión vale muchos millones? ¿Eso decís?- Al insistir con esas palabras Freddy lo miraba con interés, pero no del todo convencido.
- Si y ya podemos ir más lejos. - afirmó con la boca seca.
    Freddy, sacó de un cajón un periódico en el que había una propaganda de la CDA: ¿Produce programas de informática? Y le preguntó: ¿Cómo fue que llegaste allí?
La gente del Sindicato, en especialel "Turco" me recomendó como un prestigioso consultor, pues gestioné para varias consultoras, y esa es mi tarea con distintos gobiernos provinciales y también algunos paises de América. Ahí se producen esos programas para departamentos universitarios,sindicatos y gubernamentales relacionado con todo lo que es, estudios psicólogicos y sociológicos. Además se llevan a cabo investigaciones para las industrias. Hay varios laboratorios en los que se examinan las causas biológicas, químicas y bioquímicas de cierto fenómenos del comportamiento humano. Todo esto es ultra secreto.
Mientras tomaba un vaso de agua y se aclaraba la garganta con nerviosismo, se preguntaba  si el otro podría comprender la valía de lo que le iba a explicar.

- Te dice algo el término de "sensación subliminal".
-  

sábado, 17 de noviembre de 2018

COSTA DORADA - PRIMER CAPITULO COMPLETO



Ciudad de Lomas de Zamora, Argentina

Era un día muy especial para Rodolfo "Rolo" Namucci. Tomó el ferrocarril eléctrico en Plaza Constitución, borrosas chimeneas desfilaron ante él a la velocidad del rayo, hasta que sintió mareado y cerró los ojos. Cuando por fin consideró que la velocidad aminoraba, abrió los ojos y estiró los brazos para aferrarse del pasamano, era el momento del descenso. Llegaba a Lomas de Zamora, con unos veinte minutos de anticipo a la reunión de las seis de la tarde. Tal cual era una vieja costumbre suya. El comercio estaba a unos pasos de la vieja estación ferroviaria.
En el trayecto a la librería se quedó pensando unos instantes frente a una vidriera de la coqueta calle peatonal Laprida Intentó pensar que existía para de esa forma olvidarse de que no se quedaría en este mundo para siempre. Era imposible fijar esa idea, pues cuando surgía el hecho de que existía  aparecía el hecho de fin de la vida. A viciversa cuando creía que era el fin de sus días, entendía lo precioso que era vivir. Se miró fijamente es un espaejo de esa vidriera.
-  Hola soy Rodolfo Namucci.
El hombre del espejo ni con la más ligera mueca. Hiciera lo que hiciera , el otro hacía exactamente lo mismo. intentó anticiparse con movimientos rápidos, pero el otro era igual de rápido.
-¿Quién sos? preguntó.
No hubo respuesta alguna, hasta dudó si había hecho esa pregunta, señalo con el dedo índice la vidriera y afirmó.
- Vos sos yo!
Al no recibir respuesta, cambió la pregunta.
- Yo soy vos?
De pronto un peatón apurado, para llegar a ningún lado lo empujó sin querer y lo volvió a la realidad. Entonces miró al tipo del espejo, lo saludó levantando la mano el otro hizo lo mismo al unísono y retomó el camino a la Librería.
El anfitrión era su viejo amigo Alfredo "Freddy" Bilotta quien había creado hace un tiempo el B&N Group, con las iniciales de ambos apellidos y poseía patentados a su nombre todos los documentos de esa Corporación. No lo atendió de inmediato. De hecho, lo hizo aguardar hasta las seis y veinte. En otros tiempos la atención era inmediata, pero había alterado su carectirística, se daba un aire de supremacía, de cierta categoría. No admitía que el tiempo de otros era más valioso que el suyo, aunque con Rolo muchas veces había tenido cierta diligencia en atenderlo.
Cuando la empleada lo hizo subir finalmente a la oficina de la Librería, fue como si le estuviese enseñando el altar de la antigua Iglesía de San Benito de Palermo. En el salón de ventas de la Librería había música ambiental pero esa oficina era puro silencio. El recinto carecía casí de muebles, conociéndolo  a Freddy, una especie de minimalista, escasamente una alfombra azul, dos oscuras pinturas al acrílico en las paredes ocres, dos sillones vieneses con apoyabrazos, asiento y respaldo esterillados, enfrentados con un escritorio mediante, una mesita de café, y unas cortinas de terciopelo azul oscuro las cuales caían ligeramente sobre parte de las pared. La empleada se retiró de la oficina tal cual un monaguillo se aleja del altar. 
-¿Cómo estás Rolo? lo saludo Freddy, mientras hizo un gesto para corregir su aspecto personal alisándose con la mano derecha el cabello y arreglando su ropa, para darle el clásico saludo italiano un beso en cada mejilla estrechando su mano.

- Bien, pienso que bien..., Freddy (para que insistir con que todo estaba feo y nada indicaba una mejoría pronta). La mano de Freddy era dura y seca, en cambio la de Rolo estaba húmeda.
-¿ Cómo está Mónica, tu amiga de Burzaco? - advirtió la turbación de Rolo- ¿No estará enferma?
- Me separé de ella.
- Oh, santo Dios, siento mucho tener que oir algo así.
A Rolo le pareció que había un tono de reproche en la voz de Freddy. ¿Y por qué debería preocuparse si así era?
¿Cuándo se separaron? insistió.
- Hace unos cuatro años y medio...
- Claro, no tenía noticias tuyas desde hace un tiempo...¡Oh, en serio pasaron más de cuatro años, por lo menos! ¡Qué pena! Pasamos tantos buenos momentos juntos.

Habían militado en la misma agrupación Azul y Blanca del Sindicato de Luz y Fuerza Capital y en aquellos tiempos salían juntos a conversar las necesidades de los trabajadores. Aunque, Rolo, no recordaba muy feliz los momentos pasados, sólo cenas, actos, reuniones, donde las tareas más importante eran comer, hacer la "rosca" criticando a otros y fumar intensamente. De hecho siempre había considerado a Freddy una persona aburrida.

- Has vuelto a hacer pareja?
- No.
Freddy frunció el ceño. - No es bueno vivir sólo... Tener pareja o cohabitar con la madre es esencial para una vida ordenada, al hombre le suministra estabilidad.
- Tenés razón, pero mi madre ha fallecido hace muchos años. Soy el más villano de los solteros. (si bien eso no lo creía.

Freddy siempre disfrutaba con hacerlo sentir a disgusto. Aquel día no era una excepción. Parte la incomodidad enfermiza tenía su origen en lo difeente que eran uno del otro. Freddy medía un metro setenta y uno, ancho de hombros, delgado y atlético, a veces jugaba algún match de fútbol. Rolo, era unos centimetros más alto, de hombros caídos y debido a su voraz ansiedad de comer tenía un sobrepeso de doce kilogramos. Freddy contaba con escaso cabello y teñido de castaño claro, su piel bronceada constrastaba con unos límpidos ojos verdes y rasgos de ídolo popular. Rolo con tu tez pálida, cabello canoso por cmpleto, a veces jugador compulsivo de quiniela, bingo, ruleta, carreras hípicas, poquer y máquinas tragamonedas, sus ojos marrones y miopes para leer le obliga a usar gruesos cristales. Tenían la misma edad cuarenta y nueve años. No podía evaluarse con certeza quien los llevaba mejor. Ambos hijos de madre europea.
Rolo pensó, y no por primera vez, que Freddy había empezado con una apariencia mejor que la suya. Mejor aspecto, ventajas y más dinero...
Freddy era extravertido e irradiaba autoridad y seguridad, Rolo irradiaba servilismo e indesición. Nacidos, si no para mandar, por lo menos administrar. En el Sindicato, Rolo había sido tan llamativo como Freddy. Sin embargo, en aquellos momentos no estaban en ese ámbito y se sentía fuera del lugar, fuera de su clase, inferior.
- ¿Cómo está tu esposa, Freddy?
- ¡Perfecta! - respondió dibujando una amplia sonrisa en su cara.- En mi subsistencia he tomado decisiones acertadas. Pero esa fue la mejor de todas.- su voz se volvió más profunda y más solemne; el efecto era casi escénico. Es una piadosa mujer, respetuosa y temerosa de Dios y devota de la Iglesia.
Sigue siendo una chupa cirios, aficcionado a la santa Biblia, pensó Rolo. Conjeturaba que esa religiosidad podía ayudarlo a conseguir lo que había ido a hacer. LLegado un punto se produjo un silencio y se miraron mutuamente, ya no había superficialidades para decirse. Fue entonces que Freddy le señalaba la silla con su mano derecha y dijo: 
- Séntate, por favor.
Se sentó de una lado del escritorio, mientras Rolo se instalaba frente a él. El metro veinte del escritorio bien pulido ponía entre ellos más de relieve la supremacía y el dominio de Freddy.
Sentado muy tieso, con la valija sobre las rodillas, Rolo parecía el equivalente comercial de un perro faldero con anteojos. Sabía que debía respirar profundo y relajarse sino comenzaría a abrir la boca, y eso era peligroso pues Freddy se daría cuenta lo sencillo que podía atemorizarlo. A pesar de ser consciente de ello, su pretendido relajamiento consistió en cruzarse de manos sobre el maletín y si se veía apurado cruzaría los dedos indice y medio de su mano izquierda dentro del bolsillo para contrarestar todo ese temor.
Esta carta... comenzó Freddy, a la vez que miraba de reojo la hija de papel que había sobre el escritorio.
Rolo había escrito esa carta, un hecho inédito. Era su letra, prolija, respetando los renglones. Veintidós líneas, sin marca de agua, escrita en una sola cara. Una carta certificada enviada por él a su amigo.

Estimado amigo Freddy Bilotta

  A partir que nos dieron el retiro voluntario de la empresa de Energía Electrica y nos alejamos del Sindicato de Luz y Fuerza, vos, sin duda, ganaste más dinero. No obstante jamás perdí la calma, ni desperdicié un minuto de mi vida, ni soy mufa como estuvieron difamándome el "Pollo" Bernardina el "innombrable" y compañeros del Sindicato. 
    Después de años de estudio y experimentación, quemándome las pestañas durante largas noches, he perfeccionado un proceso único que no existe en el mercado. Las ganancias en un sólo año, o quizás en menor tiempo, podrían concluir con todas nuestras trabas económicas y hacer realidad el sueño de ser poderosos millonarios. Hablo completamente en serio.
    No puedo escribir en la carta todos los detalles, sería demasiado arriesgado si la interceptaran. tenemos que hablar cara a cara, "¿Podrías recibirme en tu Librería"? Cuando a vos te venga bien. No te vas a arrepaentir de oir mi propuesta. ¡Hay muchos interrogantes!
    Por último, ficha la reunión para "Juan Salvador Gaviota", un sobrenombre para que mi nombre no aparezca en tu agenda. Como podrás observar el membrete de esta carta, dirijo la empresa Development Associates, la cual para los papaeles es una filial de la corporación B&N Group Internacional, esa que creaste vos. Sí estás al corriente de la CDA, comprenderás la necesidad de discreción. Este es el número de mi celular:cero once, cuarenta y seís, cincuenta y ocho, cuarenata y siete. 

Un cordial saludo y un gran abrazo

                                                                                                                 Rodolfo Namucci

PD: Espero tu llamado para sonreír a los fulgores de una nueva vida.

   Realmente se dio todo rápido y los deseos se habían cumplido. En Luz y Fuerza, Rolo se había guiado por unos evidentes principios: compañerismo, dinero y mujeres. Freddy suponía que no había cambiado y acertó. lo llamó al celular de la misiva:
Reconocés mi voz Rolo.
Del otro lado Rolo no reconoció la voz...
- Hombre soy Freddy. -Luego de la charla de rigor - agregó- es para fijar la reunión. Podés el jueves a las seis de la tarde en la Librería.
- Espero que no sea tarde!
- ¡Epa Rolo! Qué te ocurre? No dramatices, más vale tarde que nunca. Te espero
-  Allí estaré. Confió mucho en mi propuesta. - 

    Cansado de repiquetear en su mente: el fracaso es la clave del éxito y todo es a prueba y error. la perspectiva de la reunión, estimuló a Rolo a sobrellevar los dias siguientes, había una incipiente luz al final del tunel que había estado tan oscuro por años. Esperaba terminar con ser el campeón del fracaso de un nuevo invento, aunque comenzaba a sentirse amedrentado a una charla con Freddy. Muchos nervios le impidían pensar el futuro, sentía que la vida lo había llevado a esa entrevista y que terminaría en ella.

Demasiados interrogantes, pensó que la mera visión de ese rostro amigo lo ayudaría...



jueves, 8 de noviembre de 2018

LOS AMIGOS NO SE OLVIDAN NUNCA



Eduardo, orillaba los cuarenta y cinco años, la sal había dejado sus rastros en el rostro marcándole los entre ceños, se mantenía en buen estado físico gracias a utilizar una bicicleta y sus trotes diarios por la playa y lo principal era que vivía muy tranquilamente y para sí, tenía una privilegiada y excelente ubicación frente al mar. 
La casa  cercana a Monte Pasubio, a una manzana del ex Hotel Pinocho. Un chalé blanco de material, bien cuidado, con las ventanas pintadas de gris y las persianas haciendo juego. En la parte anterior había un porche y delante un esplendoroso jardín, sobre la izquierda un gran pino y un brillante suelo verde, la pared que daba con el vecino la adornaba una gran hiedra. El camino de entrada era por dos vías una desde la cochera pasando todo un piso de lajas, el otro por el medio del jardín simplemente un piso de adoquines de color gris plomo.
Podía verse un vertedero para pájaros rodeado de petunias. De acuerdo con el cartel, colgado en la pared del frente, su nombre decía La Majestad. Siempre se lo escuchaba decir que jamás se podía escoger la familia, pero si tres cosas: el lugar donde vivir, los amigos y las amantes.
Sus actividades principales no eran disimiles, se complementaban. Por un lado la escritura haciendo artículos de reflexión y comentarios de actualidad para diarios y revistas, cobrando cuando podía, algunos pesos por ellos. Por otro lado locutor diario de radio en un programa romántico por amor al arte, en el que modulaba su voz leyendo y creyendo que a veces declamaba poesías. El programa se llamaba Pleamar, la radio la FM 2020 de frecuencia modulada el dueño era su gran amigo Daniel.
Le FM dos mil veinte era muy modesta y tenía un horario especial de transmisión: la apertura era de acuerdo a la hora en que se despertaba el dueño o sea Daniel, lo normal era un rango entre las ocho y las diez de la mañana, aunque alguna excepción llegó a ser a las doce del mediodía. Cerrando la misma a eso de las diez de la noche y si aparecía algún amigo, que quería continuar pasando música se podía llegar hasta altas horas de la madruga. Esos eran los especiales de las dos mil veinte en las que aparecía el “Pirata renegado de la madrugada” y ese era un personaje ganador. El lugar del dial era casi al fondo el ciento siete punto nueve.
El amigo destacaba repetitivamente que se encontraba ubicada en el Médano más alto de esa playa y cierto que se podía corroborar por lo que costaba ir cuesta arriba. Era tan bravo que todos llegaban a la radio sin aliento y con la lengua afuera. Algunos mayorcitos o pasados de peso hacían paradas intermedias.
Y realmente lo pintoresco de esa radio era la vista al mar, desde una transparente ventana acústica con doble vidrio controlaba el paso de los barcos, contaba los naufragios ocurridos allí, los días que la draga Perestrosky profundizaba el canal de acceso. También estado del mar, la dirección y velocidad del viento según como se movían los arboles. Hasta reconocía a hombres, mujeres y vehículos que pasaban por allí, pues, además, tenía unos prismáticos con los que detectaba hasta la patente de los automóviles.
El estudio media dos metros por uno sesenta de ancho, sus paredes y techo estaban forrados en madera de pino, entre ambos había colocado tergopol que ejercía la acción de aislar esa cabina estudio de todo el exterior. El piso era de un áspero cemento verde agrisado. Era tan estrecho que ahí sólo entraban dos personas sentadas en unas butacas bastante duras, el contacto del frío metal se les transmitía a la carne a través de los pantalones. Lo apretado que entraban era como estar en una lata de sardinas. En cuanto uno fumaba, fumaban los dos y casi no se veían por la humareda, y ni hablemos si uno despedía alguna flatulencia.
Cuando llegaba un tercero o tercera debía quedarse durante todo el programa parado en la puerta, la que por supuesto en ese momento no se podía cerrar. Aunque alguna vez cerraron la puerta y entraron tres con la dama en el medio sentada sobre ellos dos. El clima se hacía sentir, nunca estaban a gusto, pues con el frío se entumecían y con el calor se derretían pero algo había que los hacía seguir, algo mágico.
La antena era un remiendo de metales en cada uno de sus tramos, que en tiempo lejanos había tenido una posición vertical, ahora parecía una banana y siempre les asistía el miedo en que un viento fuerte la hiciera desaparecer. Pero el corazón era grande, las ganas que le ponían se reflejaba en el otro lado del micrófono, la cantidad de fanáticos que tenía ese programa llamaba la atención de más de un visitante. Como decía al aire su amigo con su gran poder de convencimiento:
- Pleamar. La única manera de entendernos. El programa de los enamorados. Si era romántico o romántica debía escuchar esa gran emisión radiofónica. Y largaba con esa canción del conjunto Ciencias Naturales que comenzaba así: Triste historia del poeta enamorado...
Y aquí radicaban los problemas de su amigo, pues en su intenso romanticismo, era un emulo de Don Juan Tenorio o Casanova. Se perdía en la nebulosa del amor, se olvidaba del mundo y esto le creaba graves problemas económicos y sentimentales. Líos de polleras constantes, celos, disparos de armas de fuego en su contra y amenazas de muerte de maridos abandonados. Además mujeres que lo perseguían, otras que lo acusaban de ser el padre de sus hijos.
Debido a todo eso debía esconderse pues los cobradores proliferaban a toda hora. En algunas ocasiones él lo ayudo ocultándolo en su vehículo y pagando las facturas de luz y teléfono las cuales a veces tenían el servicio suspendido y había que reponerlos.
Una de las últimas charlas, tuvieron una gran discusión, pues Daniel se había enamorado de una muchacha muy, muy joven y debido a ellos estaba viviendo una vida llena de privaciones.
Crees que vale la pena lo que estás haciendo. Con toda naturalidad y no sintiendo culpa alguna, le respondió.- Por supuesto que si Eduardo, cuando tendré otra jovencita enamorada así.
Al paso que vas ciertamente no lo creo... pues estas deteriorando tu salud. - Era cierto que no tenía dinero y dormía malamente.- Recapacita hombre, quien te dijo que no tendrás mas. Yo te hablé de ir a  Miami, allí hay mujeres con mucho dinero, podes locucionar cualquier radio.
No vengas con promesas incumplibles. Vos seguí escribiendo lo platónico, que yo vivo lo real. - fue su seca respuesta-
Eh! y porque me ofendes? si sabes que lo mío es real, pues hay mucha gente que precisa tanto del escritor como del locutor.
No te ofendo solo vivo el presente. Para que quiero vivir el futuro. Hoy es hoy y mañana quien sabe si estamos.
Pero el locutor va a estar siempre. En Quequén o Miami.

Se feliz Eduardo, se feliz, que con poco se logra...
Realmente cuando escuche la noticia de su partida me dije, amigo, los amigos no se olvidan NUNCA MIENTRAS ESTEMOS VIVOS...

miércoles, 7 de noviembre de 2018

LOS CAMINOS DEL VINO ANTOLOGÍA I CERTAMEN INTERNACIONAL DE POESÍA EN HONOR AL VINO


2° PREMIO 

HOMENAJEANDO AL VINO

Dulce y pequeña luna
en la viña, en el parral
farolito natural
eres vino y eras uva.

En la mesa es tradición
el brindis en una copa
con alegría en la boca
y sentir en el corazón.

Lo dice la leyenda
que está en el Libro Santo
un poco pero no tanto
y se toma como ofrenda.

En las Bodas de Caná
se había ya terminado
pero fue multiplicado
por El Nazareno y su Mamá.

Vino blanco o vino tinto
en todas las ocasiones
para alegrar corazones
solo un vaso siempre es lindo.

El hombre le dio el destino
y le puso su sabor,
con felicidad y con amor
¡Homenajeemos al vino!


Zulma Justa Rancel Díaz

Canelones, Uruguay




3° PREMIO




Iluminados
   
Quiero embriagarme amor
De un solo trago
Bien tragado, amor
 Arrebatarme en esta noche
De copas llenas
Hasta dejarte vacío.
Salud, amor
Por este reino de palabras
Que nos deja
Por un instante
 Iluminados.




Zulema Retamal
Concepción, Chile


4° PREMIO


Esta copa de vino…


Esta copa de vino que levanto,
comunión con la tierra y la luz plena,
es mucho más que brindis de verbena
o patriarca de altar. Bajo su manto
de morado misterio, crece el canto
vendimiador, con su ritual escena
de canasto y tijera, mano buena
para estibar racimos, pie de santo
para teñir de zumo las bateas.
Milenario silencio de toneles.
(En bodegas de paz duerme la urgencia…)
Esta copa de vino, no la veas
sólo un pacto con Baco hasta que vueles…
¡Es de buen catador lúcida ciencia!

Luis Alberto Carro D´Errico
Colonia del Sacramento, Uruguay

5° PREMIO

SÚPLICA

Incierta vago descalza sin rumbo en la penumbra nocturna,
Conjuros acarician mi mente para saciar el aroma
De la soledad persistente colmada de angustia quebrantada…
Exalto tu nombre místico en luna diamantina
Como Híades naufraga mi destino.

Oh Dionisio! cubre mi cuerpo de brebaje púrpura,
Regocija mi alma con tu apacible viña,
Calma mi sed!
Aplaca el dolor amargo con tu afable cepa de vid!

Delita a su sierva y esclava divina,
Humedece mis labios con racimos de doradas uvas,
Complace mis sueños eternos,
Aplaca mis tormento!

Ana María Ortiz
Goya, Corrientes

6° PREMIO

Vino, Cuerpo y Alma

Tengo claro mi destino,
Y los misterios que encierra,
Bendita sea mi tierra,
Por brindarnos tan buen vino.
Yo no pierdo mi camino,
Si me empipo en una cuba,
Aunque a la luna me suba
Y cante como cigarra,
Con La cepa de esta parra,
Mejor vino da esta uva.

Mi viña es de buena cepa,
De tradición centenaria,
Con Su uva es extraordinaria,
Sabroso y no tiene pepa.
Para que el mundo lo sepa,
nuestro vino de temer.
Maduro nos da el placer,
Y un aroma colosal,
Mi vino es ancestral,
Vengan todos a beber.

Esta tierra es armoniosa,
Tiene un sol abrazador,
Un vergel multicolor,
de las uvas más sabrosas.
Por eso y muchas cosas,
Hare un alto en el camino,
Brindare por el destino,
Y este bendito licor,
Por su aroma, su sabor,
Un salud por nuestro vino.

Hoy Brindo porque me toca,
Enaltecer tu sabor,
Por tu aroma, tu color,
Y tu dulzura en mi boca.
Hoy brindo con esta copa,
Por tu cuerpo cristalino,
Compañero en mi destino,
En la mesa bonachona,
Tu presencia se corona,
Por siempre bendito vino.

Tu afrodisiaco sabor
Y tu aroma placentero,
Te convierte en el primero,
Mi apetecido licor.
Compañero en el amor,
En los placeres divinos,
Muy delicado, muy fino,
A la hora de conquistar,
Un deleite al paladar,
Eres tu mi amado vino.

Así quiso el Creador,
Que brillara tu nobleza,
Que lucieras tu belleza,
Con tu chispeante color.
Que en mi boca tu sabor,
Fuera el diamante más fino,
Compañero peregrino,
Entre todas mis andanzas,
De la tierra y su labranza,
El mejor de nuestros vinos.

Eres amigo infaltable,
En la mesa compartida,
Eres sensible bebida,
De una cepa inolvidable.
Tu aroma es tan agradable
Y tu sabor tan distinto,
Que ha beberte yo les insto,
Con honor de caballero,
Por ti me saco el sombrero,
Mi buen vino, blanco o tinto.

Vino bendito en mi mesa,
Y en la mesa del Señor,
Vino que das tu sabor
Y tu cuerpo de nobleza.
Sea alegría o tristeza,
Lo que depara el destino,
Eres el fiel peregrino,
Honorable caballero.
Por ti me saco el sombrero,
¡Que viva por siempre el vino!



Moisés Edelberto Alvarez Monroy
Huasco; Región de Atacama, Chile


7° PREMIO

MEMORIA



¿Cuántos abismos nos separan?
¿Cuán lejos me encuentro hoy
De alcanzar la cima de mi meta?

Sobre el sagrado tinto que te baña
El nácar cobra su pureza
Y refulgente asoma entre mis labios.

Detengo mi andar en días como estos
Volcándome sobre un vaso del mejor vino.
¿Cómo quito de mí, el sabor de tu delirio?

En la nebulosa que este provoca
Los años pesan y el olvido
Te refresca sin desearlo la memoria.

Adela Inés Disteffano,
 Necochea


8° PREMIO

VIÑEDOS
-uvas del lagar rescatadas-
       Hugo Gutiérrez Vega

Se llena mi copa
de pieles estrujadas,
de la donación de globos dulces
venidos de tierra y nudos exactos.

Blanca savia
Roja savia
cosechadas bajo un sol,
forjadas en vientre de maderas.

Doy un beso al tiempo,
un sorbo a la madurez,
el trago placentero a su lluvia cocida.

Se vacía mi copa
del don en la vendimia,
de la mágica especie
suspensa en una rama nutrida para el brindis.

Y  el gozo me queda, me circula
Y  el vacío del cristal huele al secreto
                                            al instante
al mosto de un valle que musita la intimidad del  riego.


María Rosario Garcia Towns
Tlanlenpantla, México

9° PREMIO



La chica peregrina

La chica de la montaña
se fue hacia otra ciudad
apuesta a la soledad
una copa de champaña.
Y solo el tiempo se extraña
por sus labios de arte fino
entre la vid, el camino
mosto, bodega, guitarra,
la canción llena de parra
como la sangre del vino.

En la posada de Baco
hoy el aprendiz se oculta
el inquisidor insulta:
¡vino de sarmiento flaco
brindo al gran Telemaco
con hachas de maldiciones!
del cielo los algodones
se espantan presurosos…
la chica de ojos hermosos
lo convierte en bendiciones.

Chica invoca al fuego
secretos de bacanales
pasión que conduce a ¿cuáles
premoniciones? si luego
levanta su tonel, ciego
silencio de larga espera
tinto añejo que no muera…
un brindis esta costumbre
desnuda ella sin lumbre
por abjurar la quimera.

De Hécabe sin la llave
la patria va sin destino
si pierde de su camino
historia secreta en clave
pirograbada en la nave
huye de lo tentador.
La chica va por la flor
que ofrece el paisaje,
entonces quema su traje
del viejo inquisidor.

Atraída por las viñas
de Santiago del Estero
recorrió cada sendero
hasta San Telmo, Las Niñas,
Luján de Cuyo -morriñas
si faltan las de Mendoza-
en Maipú la vieja choza
ofertan al caminante
en el espumoso amante
la burbuja que retoza.

Caballero de la Cepa
es la etiqueta del vino
Cabernet, syraht, destino
de la más lejana estepa.
Rico néctar que descepa
a Tupungato, le asombra
lava de océano, nombra
formular este conjuro:
de Baco su vino puro
para beberlo en la sombra.

Descorchando al calendario
en tiempo de la vendimia
cuando embotella la alquimia
festín, otro aniversario.
Para Baco legendario
escribió muchas recetas,
es aspirante a las metas
con su copa enamorada
Una chica entusiasmada
en la Plaza de los Poetas.

Rene Torre Corderos
Puerto Padre, Las tunas. Cuba


10° PREMIO

Desde los ojos a la boca.

¡…y gozo tanto el vino
cuando las copas inocentes
entregan su sabor desnudo
a la ansiedad de mis labios!
Autor.


Me gusta ver los vergeles
de mis ojos florecidos,
ver los vinos “bendecidos”
añejando en los toneles.
En despensas, anaqueles,
en bares ¡cosa tan buena!
restaurantes donde suenan
las comidas y los encantos.
¡Ver; porque me gusta tanto
una copa en cada cena!

Guillermo Echevarría Cabrera
Pinar del Río, Cuba


PREMIO N°11


Elixir

La sabia, el sarmiento, la vid,
la uva, el fruto en racimos,
el suelo, el sol y la lluvia,
el cielo, el campo y la viña.
Yemas, que pequeñas brotan,
en dorada primavera,
al tiempo se vuelven flores
que ricos frutos coronan.
El sol, que eminente roza
la vid y la torna mora,
es vida que se decanta
en zumo que nutre y anima.
Vino que alegras la mesa
tu tanino vigor es,
vino que cumples tu sino,
pura entrega, pura miel.
Vino que te tornas Sangre
Sagrada en eterno altar,
rico elixir que transformas
nuestra vida en piedad.
Piedad que vienes del cielo
y escardas las malas hierbas,
para que el tierno sarmiento
pueda dar fruto y riquezas.
Vino que riegas la tierra
en torrentes sin igual,
que caes y creas simientes
nueva vida, nueva sal.
Que nunca tu caudal se seque
y siempre sepamos sembrar,
que nunca tu sabor nos deje

y tu esencia sea un manjar.



Marcia Raquel Artola
Necochea

PREMIO N° 12


VINO  AMBROSÍA DULCE, PENDIENTE


¡Oh tu influjo de tinte escarlata emerge!
reflejado en el iris,  impredecible
de esa luna llena,  exultante
repleta de inconmensurables anhelos.

Disparas tus dardos rojos, mojados
con la ambrosía, dulce, pendiente
de tu ternura añeja, irreprimiblemente fiel
esa de las noches bohemias, alucinantes.

Fuente dorada, burbuja de destellos, inagotable
galopo ad infinitum sobre tu corcel, alado
columpio blanco me lleva hasta el cielo
ahíta de vaivenes, interminables.

Circunvalo tu esfera plateada,  infinita
elevada en tu vuelo de pájaro, delirante
subiendo, bajando yendo, viniendo
en tu círculo mágico,  resplandeciente

Salto de dádivas sin control entonces
como hallazgos pueriles, insospechados
cuyo celo circunvala, febril
la riqueza en que retoza mi gozo,  inacabable.

Mi risa fuerte, espontánea escapa luego
prodigando alegrías breves, infantiles
Que redimen el descenso inevitable
A la inoportuna realidad gris, cotidiana.

Nuria Amalia del Pilar Rengifo Dávila
Quito, Ecuador


PREMIO N° 13


Como vino para días extraños

Hubo un tiempo en que coexistir con mi lema era sencillo,
todavía con racimos de verso sin madurar
a semejanza de la estructura de la flor metabólica
que es castigada torpemente por el venteo de los sarmientos,
como poeta y futuro alimento del ser humano en mayor o menor
medida, me siento juguete parcialmente desechado tras
horas y horas de fermentación,
ráfaga de luz ultravioleta disimulada entre surcos de vides requebradas
por el padre tiempo, extremo súcubo que arrancaba mi levadura en blanco
en nombre de eso que llamaban poesía, conservando la energía
de una estrofa todavía ligera pero afrutada,
atusándose el pelo en el espejo de las noches
cuando yo no sabía quién era Platón ni de qué República me hablaban
aquellos que de poeta ya me trataban en las misas
con vino negro azulado,
yo que aún soy juglar de rascacielos
sin saber que hubo un Gilgamesh de arcilla
donde ahora los hombres gastamos y bebemos.

Hubo un tiempo en que combatirme de la quema era infinito,
dejando de lado mis otras virtudes sin aedos que torpedearan
mis mañanas soleadas con poemas frescos de pie yámbico, yo que en verdad
saldaba cuentas hasta en alejandrino,
he nacido por y para una aliteración de sabores trascendentes
que a modo de resaca vuelven sumisos tras el día
a la habitación podada con grietas al agua,
que no abusaba de arquetipos por miedo a ser cruelmente recetado
como vino para días extraños
en los que el alma se atornilla frente al cuerpo,
como la sílaba tónica que anima la balada
de esta vida rota en mil pedazos desde el principio
donde aunque las estrellas no tengan sitio para ti ni para otros caldos
el aire en verso se vuelve hermoso
con la vendimia de las noches.


Boris Ignacio Rozas Bayon
Valladolid, España





PREMIO CATORCE

BOTELLA DE ESPEJOS
“el vino es una botella de espejos
que desaparece en el mar,
y regresa
con el lenguaje azul de la nostalgia”

Hoy después de mediodía,
entre el secreto mar del cielo
y la mesa olorosa de la nostalgia,
abriré la botella de espejos.
Se derramará, desde el umbral translúcido
de sus azules reflejos,
el apacible sopor de la mañana
y el brío nocturno de los sueños.
Este vino, en su botella de espejos,
es el embriagador pacto que tiñe azul los labios,
con el insondable latir de la vida
y el silvestre fuego de la danza.

Ese también es mi pacto,
que se perpetúa a la sombra del jardín
con los vasos repletos de historias,
esas historias nuestras,
las que navegan a tierras lejanas
con la palabra azul del vino,
que yace en la botella de espejos;
ese lenguaje inicial que se disemina,
con la voz del faro, en las perdidas horas del viaje.
Cuando el tiempo llegue
con su silencio de piedras,
y desaparezca en la mar,
será desde la bahía de los vientos
que le volveremos,

en su botella de espejos, regresar.

Ezra Cziczini-Rákóczi Muñoz
Región Metropolitana, Chile

PREMIO QUINCE
Guerrero Silencioso

Con el brazo horizontal de las auroras
y la mano como si fuera un nido,
canto tu mar de fuego derramado
en la región donde se agita el viento,
con un aire de rito prisionero
que amenaza romper con tu dominio.

Te doy la bienvenida guerrero silencioso
desde la acequia y las escarchas
que tomaron tu nombre de la tierra
y habitaron la pulpa del racimo,
para esconder en el sueño del labriego
el río misterioso de tu cepa.

Mi corazón de gleba ardiente
para formar tu voz y tu vanguardia
en el fecundo camino de las sombras,
donde late tu nostalgia premura,
tiene el labio anclado en la alameda
y un desvelo por nombrarte vino.

Francesco Alberto Lopez
Las Heras, Mendoza



PREMIO DIECISEÍS

SEMEJANZA

Lentamente percibo su fragancia,
A frutillas, a rosas o a canela;
poco a poco me turba con su embrujo,
y se rinde mi alma a su pureza.

Despacio, sorbo a sorbo, beso a beso,
exploro sus sabores en mi lengua,
el corazón me late más aprisa,
y siento su calor abrir mis venas.

Asciendo uno por uno los umbrales
del placer, en su cuerpo que se entrega,
al delirio feroz de mis sentidos,
y me sube en rubor a la cabeza…

Quebranto y soledad cuando me falta,
alegría que explota en su presencia,
embriaguez que restaña las heridas,
floración de perennes primaveras…

El vino es como tú, mi dulce amada,
Un rincón del edén, aquí en la tierra…

Julio César de Guernica
Córdoba


PREMIO DIECISIETE

 SOMMELIER


El vino
viene
caliente
como la seducción
amores y aroma
los perfumes de vino labios
la libido
y todos sus deseos
se encuentra
en el placer
de la lengua del cuerpo.


Maria Méroli Habitzreuter
Santa Catarina, Brasil


PREMIO DIECIOCHO


 Dios, hombre y vino

Tenían en su mesa dulce vino
los Dioses en sus tiempos juveniles
más tarde ya en sus épocas seniles
dictaban de los hombres el destino.
En mesas con manteles de oro y lino,
servido en bellas copas de oro puro
en tonos del más claro al más oscuro
guardando en sus tinajas el más fino.
Pensaron que en su cielo cristalino,
aquel licor estaba muy seguro.

Uniéronse los hombres con los Dioses
y arriésgase su vino en las tinajas,
el oro y sus tesoros son migajas
y guerras por el vino son atroces.
Mas siempre es con un vino que los roces
de reyes y plebeyos se subsanan
con vino nadie pierde, todos ganan
y vuélvense los débiles, feroces.
Los lentos son con vino más veloces
y todos de magníficos se ufanan.

Las bodas son con él maravillosas,
las fiestas sin el vino son amargas,
las risas de alegría son más largas,
las damas al pasar son más hermosas.
Las Diosas se someten por las rosas,
los Dioses pelearán por un buen vino
y saben que moldeando tu destino
sus copas les sabrán más deliciosas.
Pero ese de tan alto rango y fino
va al cáliz en basílicas hermosas.



Paolo Luna
Cundimarca, Colombia


PREMIO DIECINUEVE


A quién preguntar por el vino



Muy tranquilo por la calle caminaba
Sonriéndole al diablo de mí inquieta alma.
La botella en mi casa esperaba
Ser destapada, para finalmente ser contemplada.
A mí solo denme vino
Ningún otro licor recibo
Ni whisky, ginebra o ron, que aunque estos sean vecinos,
¡Ellos nunca lograran ser amigos!
Pregúntenle a Baco, Dionisio o cualquier otro libertino
A Platón, Aristóteles y Sócrates los tres viejos mezquinos
A los griegos y a los argentinos
Pero nunca a San Pedro, por viejo barbón y aburrido
Pero si pregúntele a Jesucristo
Experto en todo tipo de vinos
El único de todos los amantes de este licor divino
Que convirtió el agua en vino
Más nunca se lo digáis al diablo
Aquel viejo mecenas de cachos y rabo.
Dado que nunca aceptara aquel don divino
De convertir el agua en vino
Más bien tómese una copa
Y deje de preguntar tanta cosa.
En una cuadra termino mi caminada
Y podré contemplar a mi eterna amada


Juan Pablo Bernal Bermúdez
Antioquía, Colombia


PREMIO VEINTE

De color grana


Ay cómo se gira el viento
ante tus ojos de color grana.
Cómo se viste la tierra
en medio de tu luz
y la piel del alba.
Cómo ríen las cepas
bajo el esfuerzo
que aplasta la espalda.
Entretanto,
se baña el aliento
con sorbos lentos
en las rodillas del alma.
Y canta su último pulso
en la copa
y se ampara en las mejillas,
para luego ser ciudad risueña
de color grana.



Silvia Savall Pelegri
Valencia, España